Estar pendiente de nuestros clientes implica también ofrecerles de forma permanente acciones específicas que hagan que su preferencia hacia nosotros se vea fortalecida. El cliente se mueve por impulsos y la competencia cada vez es mayor, por ello es bueno que sorprendas a tu cliente para que su atracción hacia tu marca no se vea desgastada por la acción de otro competidor.

Para ello tenemos que estar permanentemente desarrollando nuevos productos en nuestro porfolio, bien por incorporación o bien por el diseño de pack o agrupaciones que ofrezcan mayores ventajas o mejoras a nuestros clientes.

La creación de promociones o la mejora de servicios es otra forma de atraer al cliente. La mejora de servicios puede ir desde ofrecer un servicio de entrega a domicilio, o descuentos en el parking, la clave es que nuestro cliente lo perciba como un detalle y además que le sorprenda. Los eventos en el espacio de compra también son una buena herramienta de cara al cliente, organizar una cata, o un pase de modelos o una presentación de una nueva colección, el listado de eventos es interminable y en todos ellos el resultado es diferenciar a nuestros clientes especiales y hacerlos sentirse así, especiales.

No nos olvidemos que actuar sobre el cliente actual y pasado es una forma de hacer fuerte a nuestro negocio, manteniendo y haciendo crecer la venta promedio, así como mejorando la frecuencia de compra, y el trato preferencial al cliente es sin duda el camino.

Recuerda, sorprende a tu cliente.