Para que el negocio crezca, normalmente tenemos que buscar ayuda de profesionales especializados en diferentes áreas de desarrollo del negocio para que nos den apoyo y con su especialización nos permitan tomar las mejores decisiones. Pero hay cosas en las que NADIE nos puede ayudar.

Muchas veces caemos en el error de no gestionar adecuadamente la delegación de tareas y queremos absorber la totalidad de responsabilidades y ejecuciones de los trabajos de nuestro negocio. Como he dicho, enorme error, aunque encontramos un PERO. Existen muchas tareas que debe ser el responsable del negocio quién se debe ocupar personalmente, tener el control y tomar las decisiones. Pero sobre todo reflexionar sobre ellas y dedicarlas el tiempo que merecen. La táctica del apagafuegos no funciona, lo que hay que tener es una estrategia anti incendios.

La lista de tareas la podemos dividir en tres planos, por un lado está todo lo referente al propio negocio, en segundo lugar lo que atañe al cliente y si tenemos el tamaño importante, aparece otra dimensión, la estructura, y esta es muy importante pues debe ser una prolongación de nosotros mismos.

Si empezamos por el NEGOCIO, evidentemente el primer punto es sin duda tener muy claro tu MODELO DE NEGOCIO, saber cuál el el objetivo de tu comercio y tener muy clara una ESTRATEGIA del mismo. Tú y solo tú debes de ser el EJEMPLO de la idea del negocio. Debemos ser consecuentes con nuestro discurso y ser parte de él.

SUPERVISAR el negocio es absolutamente fundamental, nadie lo va a hacer en tu lugar, para ello márcate hitos para poder MEDIR si vas por el camino previsto y según la estrategia. Todo lo que no midas, no se puede mejorar, y por lo tanto acaba estropeándose. Si mides, sabrás cuando las cosas van mal, y por lo tanto podrás CORREGIR, o decidir nuevas INVERSIONES, que es precisamente en los malos momentos cuando se deben acometer. No conseguiremos resultados nuevos si siempre seguimos haciendo las mismas cosas. Estate atento a los PROCESOS con los que operes en tu negocio, deben ser claros y sencillos, desde la gestión de los proveedores al control de almacenes o cualquier otro proceso.

Debes vigilar el AMBIENTE de tu negocio, y repito que tú eres el ejemplo vivo del mismo. Un punto muy importante es la CAPACITACIÓN PERMANENTE, tener miedo al cambio denota estrechez de mente, falta de visión y sobre todo una continua disminución del conocimiento. Por otro lado, si mejoras tus capacidades, podrás tener VISIÓN DE NEGOCIO, de forma que te resultará fácil visualizar el camino para conseguir el crecimiento de tu negocio, y además estar preparado para ello. Tú debes ser quién gestiones tus RECURSOS de forma que se transformen en herramientas enfocadas a la generación de resultados orientados a la estrategia definida.

En el segundo plano, el del CLIENTE, tienes muchas responsabilidades. Debes orientar tu negocio a AYUDAR, a resolver los problemas de tus clientes. Y para ello debes pasar de SUPONER QUE CONOCES, a la realidad de CONOCER a tus clientes, esto conlleva escuchar, estudiar e interactuar con tus clientes. Una realidad, es que los clientes cambian, y por lo tanto tenemos que estar abiertos a la EVOLUCIÓN, para así cambiar también junto a nuestros clientes. Y esta decisión vuelve a ser tuya, no la puedes delegar. Todo en el negocio debe estar ORIENTADO AL CLIENTE, para conseguir que la experiencia en nuestro espacio sea especial, diferente. Y la diferencia tiene su origen en los pequeños DETALLES, y tú vuelves a ser ejemplo e inspiración para conseguir esos detalles que te distingan.

Y por último, si empezamos a crecer aparece junto a nosotros la estructura, el personal que dará vida y visibilidad a nuestra marca. El equipo es el principal valor de la marca y par ello tu principal tarea es ENAMORARLOS, deben sentirse orgullosos de su empresa y esa es tu misión. La marca debe pensar en el cliente y siempre ir MÁS ALLÁ de lo que este busca, pero además debes inculcar esta idea en tu estructura. Debes apreciar el trabajo del equipo y valorarlo, y si tienes una estructura amplia, respetar la CADENA DE RESPONSABILIDAD y sobre todo DELEGAR. Fomenta la COMUNICACIÓN con tu estructura y transmiteles OBJETIVOS CLAROS y vinculados a la estrategia.

Y sobre todo se respetuoso y motivador con tu equipo.

Para ser un buen empresario debes saber que hay tareas que son solamente tuyas y tú debes acometer. Aprende a separar lo que tú debes hacer de lo que puedes delegar, ese es el camino a la excelencia.