En este mes de septiembre hemos lanzado nuestra primera encuesta a los comercios de VALLADOLID DE TIENDA EN TIENDA. Y os hemos preguntado por dos temas. Por un lado vuestra opinión sobre como afecta la peatonalización de las calles en el comercio de la ciudad, y la segunda ha sido sobre el grado de conocimiento que a vuestro juicio tienen los ciudadanos sobre la existencia de los aparcamientos disuasorios de la ciudad.

En la primera pregunta un 40% de los participantes en la encuesta consideran que la peatonalización de las calles favorece ampliamente el comercio en esa zona. Por otro lado un 32% de los encuestados creen que no es así, siendo perjudicial para el comercio el hecho de que se peatonalicen calles. El 28% restante manifiesta tener amplias dudas en ambos sentidos. Un dato interesante es que el 40% de los entrevistados tienen sus comercios en calles peatonalizadas, mientras que el otro 60% no.

Entre las justificaciones y explicaciones de los que consideran perjudicial la peatonalización, encontramos argumentos muy relacionados con el aparcamiento de los vehículos, y sobre todo con el número de comercios en esas calles, indicando que es necesario una densidad de oferta comercial muy elevada para que tenga sentido la peatonalización. La variable aparcamiento aparece en muchos de los razonamientos sobre todo en referencia al público del alfoz.

Por otro lado los que ven positiva la peatonalización de calles nos hablan del alto efecto llamada de unas tiendas a otras en la circulación de ciudadanos. El escaparate gana eficacia en una calle peatonal e invita a la interacción con el comercio, favoreciendo el marketing ya que resulta mucho más eficiente el conocimiento de la oferta por parte del cliente. También se hace referencia a la amabilidad que los espacios peatonales transmiten al ciudadano, haciendo agradable el paseo a través de la oferta comercial a la vez que se potencia la asistencia de familias. La otra cara de la moneda del automóvil nos llega entre los defensores de la peatonalización desde los argumentos de visibilidad del pequeño comercio, que pasa más desapercibido, mientras que en espacios peatonales se intensifica su presencia, además que consideran que tener los vehículos en aparcamientos en aledaños a zonas comerciales, como pueden ser los disuasorios u otros aparcamientos facilitan el conocimiento del comercio. El argumento usado es que el que se acerca con vehículo a la compra, aparca cerca y se va después de realizarla, con lo que se pierde esa interacción con el comercio y descubrir otras ofertas.

Como vemos hay un cierto equilibrio entre promotores y detractores, encontrando argumentos en ambos sentidos.

Por otro lado, con respecto a si los aparcamientos disuasorios de la ciudad son suficientemente conocidos por las ciudadanos, aquí parece que hay mucha más unanimidad en la opinión. Un 72% de los encuestados opinan que los ciudadanos no conocen adecuadamente de la existencia de estos aparcamientos y además creen que son insuficientes. Tan solo un 11% considera que Valladolid conoce sus aparcamientos disuasorios bien. Por otro lado, un 17% manifiesta no tener datos al respecto.

Los comercios encuestados creen que es importante realizar más acciones de comunicación al respecto de los disuasorios, aparte de que sería conveniente aumentar el número de plazas y sobre todo acercarlas al comercio. Realizar campañas sobre todo en las poblaciones del alfoz y explicando adecuadamente los precios y el uso. Se cree que muchos ciudadanos los identifican con espacios más amplios de zona azul, y no con aparcamientos de coste menor.