Aunque creamos que el bikini se inventó en el siglo XX, existen mosaicos de la época romana que se empeñan en rebatirnos tal idea:

Pero la verdad es que ha costado mucho volver al bikini.  Os dejamos esta imagen de finales del siglo XIX:

No enseñar más de lo “debido” era un requisito que toda mujer debía de cumplir a principios del siglo XX.  En 1907, Annette Kellerman fue arrestada en Boston por llevar un bañador ajustado, parecido al que llevaban los hombres:

Pero llegaron los llamados felices 20’s y se redujeron los tamaños de las faldas de los bañadores.  Coco Chanel también ayudo al pasar el moreno de ser propio de los trabajos de campo a ser propio de la imagen personal:

Ya en los 40’s fue Hollywood la que irrumpió en la moda de los bañadores y fueron sus estrellas los ejemplos a imitar en todo el mundo:

Tras la Segunda Guerra Mundial, se favoreció desde algunos países el modelo de dos piezas, ahorrando así en tela que en muchos lugares se protegía contra el derroche.  La censura tuvo que trabajar a destajo para evitar en pantalla las imágenes de los ombligos de las estrellas:

En 1946, el ingeniero Louis Reard daría un paso de gigante al inventar el “bikini”, bautizado así por el atolón dónde acaba de explotar una bomba nuclear.  Nadie se atrevía a posar con él, por lo que tuvo que contratar a Micheline Bernardini, que bailaba desnuda en París.

Una de las primeras en apostar por el bikini, fue Brigitte Bardot.  En 1953, en el festival de Cannes, fue lo que hoy llamaríamos “trending topic” con este modelo:

A partir de aquí, las distintas evoluciones son bien conocidas; en las playas de Brasil, sobretodo, los bikinis tapan muy poco con los modelos tanga;  no hace mucho el trikini irrumpió con fuerza…  Pero esto ya da para otro artículo.