El Black Friday arrasa un año más en todo el mundo pero especialmente en EEUU. Las predicciones hablaban de un techo de gasto de 5.900 millones de dólares en todo el país, la jornada se cerró finalmente con un gasto de 6.200 millones de dólares.

A las 7 de la mañana del Black Friday de este 2018 la cifra de gasto ya alcanzaba los 400 millones según Adobe Digital Insights, y eso que solo había analizado el 80% de los pequeños comercios de Estados Unidos. Además, este análisis ya señaló el producto estrella de esta fecha: la tecnología, en concreto los portátiles se llevan la palma. Este año con respecto al anterior los estadounidenses se han gastado un 24,3% más que el año pasado.

Aunque no todo se reduce al Black Friday. Y eso que este viernes se alarga cada vez más y el concepto está virando de Black Friday a Black Week. Para rematar la semana de descuentos, el lunes se convierte en Cyber Monday, para sacar más partido todavía a la venta online. Con todo ello, el gasto medio de los americanos es de 170 dólares por persona.

Aunque aquí seguimos siendo fieles al comercio tradicional frente a la venta online, cada vez hay mayor penetración del e-commerce en España. Según la consultora GFK, el 30% de las ventas en España por el Black Friday se producen en internet. Llegó a nuestro país en 2012, pero no fue hasta tres años después cuando realmente triunfó el Black Friday en España con una facturación récord de 300 millones de euros en un solo día.

Con todo esto, nos tenemos que plantear, ¿Está cambiando tanto la forma de comprar de los consumidores?¿Si es así, los cambios están siendo demasiado rápidos? y, lo más importante: ¿cómo se tiene que adaptar el comercio tradicional a esta nueva realidad?